Quedarnos aquí
Últimamente no tengo claridad sobre muchas cosas. Sobre el futuro, sobre mis proyectos, sobre como podré aportar algo al mundo. Si al leer esto algo te resulta familiar, quiero que sepas que este espacio también es para eso. Escribir me está ayudando a quedarme. A quedarme cuando tengo ganas de salir corriendo, cuando la mente se llena de ruido o cuando empiezo a exigirme más de lo que puedo dar.
No escribo por que tenga algo importante que decir. Escribo por que, cuando no lo hago, siento que me pierdo un poco de mí misma. Este espacio no es para producir ideas brillantes ni para demostrar constancia. Es un lugar para pensar despacio, para escucharme con más cuidado y para aprender a confiar.
Quizás tú también estás cansado de exigirte claridad, respuestas o resultados. Si es así, este espacio puede ser un lugar para quedarte un poco más. Escribir me está enseñando algo sencillo: no todo tiene que resolverse para poder ser vivido. A veces basta con nombrar lo que hay, con ponerlo en palabras, con no dejarlo por dentro.
Tal vez, con el tiempo, de este acto pequeño y cotidiano nazcan de nuevo las ganas de crear. No las estoy forzando. Las estoy esperando con paciencia. Por ahora, quedarme aquí es suficiente.