Empezar sin saber

Este espacio nace por que necesito escribir. No como proyecto, no como plan, sino como una forma de estar conmigo misma y con Dios.

En estos momentos no siento que esté creando de una manera grande o brillante. No me siento especialmente inspirada ni productiva. Pero sí siento una necesidad profunda de ordenar lo que llevo dentro, de ponerle palabras a lo que pienso, a lo que siento, a lo que me inquieta.

Este blog será eso: un lugar para escribir despacio, para pensar sin prisa, y para aprender a vivir con un poco más de calma. Quiero usar este espacio como una forma de vivir más relajada, menos exigente conmigo misma , más confiada en el proceso y más abierta a lo que Dios va haciendo en mí, incluso cuando no lo entiendo del todo.

Escribir aquí no es una meta, es una práctica. Es una manera de acompañarme , de no huir de mis preguntas, de escucharme con más paciencia. Creo que, poco a poco, escribir me ayudará a volver a crear. No de golpe, no de forma espectacular, sino de manera más honesta, más conectada, más fiel a quien soy.

Tal vez las ganas de crear no se fuerzan. Tal vez regresan cuando una aprende a quedarse, a confiar, a no exigirse tanto. Este espacio no busca respuestas rápidas ni certezas perfectas. Busca paciencia. Empiezo aquí, con lo que tengo, con lo que soy, y con el deseo sincero de caminar con más atención, más confianza en mí y más confianza en Dios.

Next
Next

Quedarnos aquí