Las flores de septiembre: aprender a observar antes de identificar
Fotografía de Flor y Cosmos
Septiembre ya comenzó, y con él también comienza oficialmente esta serie de Flor y Cosmos.
Para este primer recorrido quiero empezar con algo sencillo: observar.
Muchas veces vemos una flor y lo primero que queremos saber es su nombre. Pero antes de identificarla, podemos aprender muchísimo simplemente mirando con atención.
Una flor puede hablarnos de la planta a través de su forma, su color, su tamaño, la manera en que están organizados sus pétalos e incluso de los animales que se acercan a ella.
Mirar antes de nombrar
Cuando encuentres una flor, intenta no buscar inmediatamente su nombre.
Primero detente unos minutos.
Observa su forma general.
¿Es redonda, tubular, alargada o tiene una forma irregular?
Mira sus pétalos.
¿Cuántos puedes contar? ¿Son todos iguales? ¿Se superponen unos sobre otros?
Después observa el centro de la flor.
Allí podemos encontrar estructuras relacionadas con la reproducción de la planta, como los estambres y el pistilo.
También vale la pena mirar más allá de la flor.
¿Cómo son sus hojas?
¿Cómo crecen alrededor del tallo?
¿La planta está completamente expuesta al sol o creciendo bajo sombra?
¿Está sola o hay otras plantas de la misma especie cerca?
Cada uno de estos detalles nos ayuda a entender mejor lo que estamos observando.
🌺 Una flor para observar: la Maga
Para comenzar esta serie escogí una flor muy especial para Puerto Rico: la Maga, Thespesia grandiflora.
La Maga es una especie nativa de Puerto Rico y su gran flor rosada es una de sus características más reconocibles.
A primera vista puede recordarnos a un hibisco, pero si nos detenemos a observar podemos comenzar a encontrar sus propios detalles.
Su flor es grande y abierta, con pétalos amplios que rodean una estructura central prominente.
Si tienes la oportunidad de encontrar una Maga, intenta observarla desde diferentes ángulos.
Mírala de frente.
Después desde un lado.
Observa cómo los pétalos se conectan en el centro.
Mira las venas que recorren cada pétalo y cómo cambia el color desde el exterior hacia el interior de la flor.
No necesitas dibujar todos los detalles inmediatamente.
Primero intenta entender su estructura.
Dibujar también es observar
Una de las cosas que más me gusta de la ilustración botánica es que dibujar nos obliga a mirar de una manera diferente.
Cuando intentamos dibujar una planta comenzamos a hacernos preguntas que quizás nunca nos habíamos hecho.
¿Dónde comienza realmente este pétalo?
¿Esta hoja es simétrica?
¿Cuántas venas principales tiene?
¿La flor está inclinada?
¿Todos los pétalos tienen exactamente la misma forma?
No se trata de crear un dibujo perfecto.
El ejercicio está en aprender a mirar.
Puedes comenzar haciendo un boceto pequeño de la flor que encuentres. Utiliza líneas sencillas y concéntrate primero en las formas principales.
Después puedes añadir algunos detalles.
🌿 Tu pequeña misión de septiembre
Durante esta semana quiero proponerte algo muy sencillo.
Encuentra una flor.
Puede estar en tu jardín, durante una caminata, junto a una carretera o incluso en un tiesto.
Tómate unos minutos para observarla antes de fotografiarla o intentar identificarla.
Luego escribe:
Fecha:
Lugar:
Color:
Forma:
Cantidad aproximada de pétalos:
Tipo de hojas:
Animales o insectos que observaste cerca:
Y, si quieres, añade un pequeño dibujo.
No importa si todavía no sabes qué especie es.
Eso puede venir después.
Por ahora, simplemente observa.
Porque muchas veces aprender sobre la naturaleza comienza con algo tan sencillo como detenernos frente a una flor y preguntarnos:
¿Qué estoy viendo realmente?
🌿
Nos encontramos pronto en el próximo capítulo de Septiembre: Flores y Estrellas.